domingo, 15 de noviembre de 2015

Aquel lugar

Salida por montaña

El pasado Miércoles me invitaron a un paseo por la montaña salmantina. Se trata de una ruta circular de unos 17km con un desnivel positivo de 1200m, que en parte ya había hecho.

Destaco que en parte ya la haya hecho porque para mi, pensando en que voy entrenando, es importante:  Soy Bióloga (Ahorrémonos lo de "Como la Obregón", porfa) y he ido por la rama de campo, más bien por la de botánica. Lo que implica que, a cada paso que doy por un lugar nuevo de la naturaleza, voy en plan Dani Rovira " mira mira mira mira". Con los pájaros, cabras, reptiles, anfibios, bichos en general, los árboles, arbustos, hierbas, setas, etc, etc, etc, ...

Ésto se traduce en  que voy parando, voy más despacio mirando todo, asombrándome yo sola; y eso a la larga son minutos, es tiempo en general que si vas a hacer una ruta larga, con un objetivo marcado y unas horas ajustadas no puedes hacer.
Pero en ocasiones me cuesta tanto, el ir mirando abajo, un pie otro pie, alzas un poco la vista y dices "¡Qué bonito!" y sigues, paso tras paso, ... Que, para entrenar, de momento me viene mejor conocer ya la zona, de esta forma al menos no me paro tanto.


Comenzamos algo más tarde de lo que habíamos planificado pero entre unas cosas y otras no hubo forma de que fuera más temprano. Nos tomamos el cafetín preruta, que a  mi me sienta de lujo y nos pusimos en marcha.


El camino comienza en una dehesa, en ese momento teñida de otoño





Continua hasta llegar a un circo glaciar en el que observamos y sentimos los primeros fríos de la temporada, con parte de los meandros que bañan la zona congelados.




Decidimos hacer una breve parada para comer, antes de continuar bajando ya hacia el coche de nuevo, disfrutando de las vistas.





Regresamos de nuevo por la dehesa entre sus arroyos, sus acebos y ese encanto tan especial que desprende la zona.


En total debieron ser unas 6 horas de paseo, no íbamos muy deprisa tampoco, pero yo siempre que pude, en las bajadas, iba probando el trote, apurando las subidas controlando la respiración. Poco a poco vamos. 

"Aquel lugar",  como hacemos referencia al sitio de la ruta entre los que solemos rondar la zona, te acoge y envuelve entre su paisaje transportándote a un pequeño paraíso en el que el tiempo se detiene y los problemas se diluyen. Un lujo poder disfrutar del lugar en la compañía en la que lo hice aquel día. Y gracias por las fotos a Julio ( http://cervunaltm.com) que tenía toda la razón: Cargar con una buena cámara, tiene luego sus recompensas. 


¡Hasta la próxima!

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